Poesía
La mujer pinta sus pies de rojo y se descalza.
Bajo su ropa, el cuerpo es transparente
y lo atraviesa el tiempo y sus cristales.
Cuando se mueve ausente de sí misma
y se disuelve blanda en el acopio
del vértigo que trae la atrocidad,
se borran los colores de su cuerpo,
medusa oleaginosa e invisible
que precipita el agua y el dolor
soltando en escorpiones la mañana.
Por eso se rebela contra el blanco,
inventa otro mar rojo y su prodigio,
el corazón abierto y mercurial.
Con la sangre rojísima y alegre
de la barra encendida de carmín
pinta un hígado tierno en el exacto
milimétrico lugar para su hígado.
Sobre el pulmón, dibuja otro pulmón,
el hueso peroné sobre su pierna
y sobre ella, un bisonte que no muere.
Para la aorta, un hilo muy delgado
por el que corren potros y hematíes,
en la yema del dedo principal
un caracol valiente y diminuto
que avanza de aeropuerto en aeropuerto
y jibariza el miedo, los desastres.
Y en la matriz, el mar y sus campanas.
Sobre su cuerpo blanco de dolor,
translúcido en el tiempo desolado
de las flores que mueren sin aliento,
pinta un cuerpo completo, enrojecido
como un sol vegetal e imprescindible.
(de Atavío y puñal, Olifante, 2012)
María Ángeles Pérez López
María Ángeles Pérez López (Valladolid, 1967). Poeta y profesora titular de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Salamanca. Antologías de su poesía han sido editadas en Caracas, Ciudad de México, Quito, Nueva York, Monterrey, Bogotá y Lima. También, de modo bilingüe, en Italia y Portugal. Su libro Carnalidad del frío ha sido publicado en edición bilingüe en Brasil y Estados Unidos. Incendio mineral (Vaso Roto, 2021) recibió el Premio Nacional de la Crítica en 2022. Libro mediterráneo de los muertos (Pre-textos, 2023) ha resultado ganador del último Premio Margarita Hierro (Fundación José Hierro). Forma parte de la Asociación Genialogías, volcada en reconocer el legado de las poetas. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, honoraria de la Academia Nicaragüense, hija adoptiva de Fontiveros y miembro de la Academia de Juglares de Fontiveros, el pueblo natal de San Juan de la Cruz. Es madre de dos hijos. Le acompaña la perplejidad.