REVISTA CARACOL NOCTURNO
Madrina · 2 poemas
Chus PatoChus Pato (Ourense, 1955) es una de las voces más representativas de la poesía gallega contemporánea. Es autora de once poemarios, publicados entre 1991 y 2019, por los cuales ha recibido varios…
Poesía
Si o que preguntas é / Si lo que preguntas es
Chus PatoGalego
Si o que preguntas é
“ves fantasmas?”
a respostas é “non”
a resposta é
“fago uso dunha das fórmulas éticas da fala
daquela que se corresponde coa figura poética da vida,
podo situalas, as aparicións, na árbore e nas ribeiras
isto implica que
as miñas arterias deben contar con eles
todos os meus órganos deben contar con elas
darlles un lugar”
Si preguntas “ves fantasmas?”
a resposta é “non”
a resposta é “o idioma constrúe en min unha horta para os defuntos
eles/elas son a memoria un corazón e a linguaxe
todos os meus órganos lles ceden o lugar”
O ceo
con todas as súas luminarias xeómetras
non é diferente á árbore da que se che aparece
Estende a mao, agarra o norte
A noite é outra coa terra
Castellano
Si lo que preguntas es
«ves fantasmas?»
la respuesta es «no»
la respuesta es
«hago uso de una de las fórmulas éticas del habla,
de aquella que se corresponde con la figura poética de la vida,
puedo situarlas, las apariciones, en el árbol y en las riberas
esto implica que
mis arterias deben contar con ellos
todos mis órganos deben contar con ellas
darles un lugar»
Si preguntas «ves fantasmas?»
la respuesta es «no»
la respuesta es «el idioma construye en mí un huerto para los difuntos
ellos/ellas son la memoria un corazón y el lenguaje
todos mis órganos les ceden el lugar»
El cielo
con todas sus luminarias geómetras
no es diferente al árbol de la que se te aparece
Extiende la mano, agarra el norte
La noche es otra con la tierra
Poesía
Cae a noite / Cae la noche
Chus PatoGalego
Cae a noite
a luz única e feble
esta que cae sobre a páxina
nela un home dispón grandes lenzos
éncheos con terra da horta
que foi da casa
anoa os puntos cardinais
son vultos transportables
de lado dun gran valo de pedra
os ollos afanse na tebra ao fulgor das teas
o rigor
dará conta destas sacas
alzará os retallos
axítaos como o vento move as velas da nave
terra e cinza no ángulo da páxina
lévoa sobre o beizo
como quen se adorna da pétala dunha caléndula ou flor da marabilla
nunha das críticas o filósofo escribiu
que gritamos porque ao nacer somos sen defensa
porque amamos a saída
a evasión
o cruce das fronteiras
o natal o loito son ingrávidos
a placenta que nos envolveu e a terra que se desprende
o desexo
Castellano
Cae la noche
la luz única y tenue
esta que cae sobre la página
en ella un hombre dispone grandes lienzos
los llena con tierra del huerto
que fue de la casa
anuda los puntos cardinales
son bultos transportables
del lado de una gran cerca de piedra
los ojos se avezan en lo oscuro al fulgor de las telas
el rigor
dará contra estas sacas
alzará los retazos
los agita como el viento mueve las velas de la nave
tierra y ceniza en el ángulo de la página
la llevo sobre el labio
como quien se adorna con el pétalo de una caléndula o flor de maravilla
en una de las críticas el filósofo escribió
que gritamos porque al nacer somos sin defensa
porque amamos la salida
la evasión
el cruce de fronteras
lo natal el luto son ingrávidos
la placenta que nos envolvió y la tierra que se desprende
el deseo
Madrina · 1 poema
María NegroniMaría Negroni (Rosario, Argentina) publicó numerosos libros, entre otros: Arte y Fuga, Cantar la nada, Elegia Joseph Cornell, Interludio en Berlín, Exilium, Objeto Satie, Archivo Dickinson y Oratorio (poesia); Ciudad Gótica, Museo…
Poesía
Diez maneras de acercarse a la Capilla Rothko
María Negroni1.
sol negro que brilló
de muerte
en pleno sexo
¿a qué me refiero exactamente?
¿a qué amor aledaño
como reino
que falta cada vez
y dice nada?
la perdición no es
estar perdidos
sino seguir esperando
tu figura sin boca
ambiciosamente
2.
una noche que sueña con ser noche
una noche que sueña con ser
debajo del miedo
la blancura insolente
su vacío pleno
3.
vive y averigua quién eres
el hombre dibujó un cuadrado
y enumeró las figuras
de un mundo sin figuras
4.
cada noche
el cuerpo
dice cosas confusas
la mente
dice cosas confusas
un cuadro no es un lugar
un libro tampoco lo es
(aunque sepa más que la realidad)
a estos Reinos les falta un Rey
a este Silencio unas alas negras
5.
no se puede tocar
no se debe tocar
no es recomendable
escribir con los dedos
lo inferior del deseo
6.
la noche perfecciona
su estilo
dibuja
lo que nunca estuvo
le da forma
unidad
obsesión
en la blancura hace su casa
una intención pequeña
7.
se dice que no hubo
sino un negro fulgor en su caída
una leve absorción
de un mundo extemporáneo
la violencia
de un gran aprendizaje
eso fue todo
ninguna explicación
nada innecesario
8.
cada tanto
algo invisible
se viste de noche y sale
con desparpajo
a la luz
así vivimos
así la muerte ostenta
lo que no puede darnos
9.
todo lo que se viste de blanco
reverbera en la conciencia
como un veneno
se amontonan
los papeles sexuales
el afuera es un triunfo
de la escritura
nunca me serví de ese ardid
nunca supe salir
con prestancia
de encierro semejante
10.
hágase la luz—dijo el hombre
y se embebió de sí
hasta no ser sino sombra
acicalado espanto
Poesía
Tiresias
Pablo Romeroyo nací para mirar
lo que pocos quieren ver
Charly García
El lenguaje es el límite de lo humano
y qué importa si estos dedos
solo sirven para mentir.
Cuando escribo voy en contra:
el poema avanza y cae
como una piedra cae
como cae la noche.
Cuando escribo estoy tan ciego
que las palabras me leen a mí:
no hay espejo sino puente dinamitado
camino pedregoso, pie descalzo
contra el vidrio.
Toda escritura es una lucha
entre el yo y su ceguera:
a veces lo desconocido
se hace carne y arranca sin parar
a veces no sé decir basta
y nombro hasta doler.
No hay oráculos ni ritos.
Cuando escribo
le abro los párpados
a la palabra ojo
mi poema mira sin piedad.
(de La jaula del hambre, inédito)
Poesía
En el patio de escuelas menores
Andrea Sofía Crespo MadridMarmóreo gimes Fray Luis cuántas veces dime
si soltaste un aullido desde tu celda hacia tu celda
si te sentías solo y sin nadie
más que tu amor a unas cuantas palabras
de una lengua extranjera
Cuántas veces dime te sostuvo
cada llamada al cielo negado
si se te pudría el aliento detrás de cada padre nuestro
si murmurabas bésame con los besos de tu boca
ante una cruz mustia
y ya muy tarde
Te digo Fray Luis te digo
yo también burlaré los antojos de esta vida
con cuanto teme y cuanto espera,
pues Dios es un nombre
para el orden oculto
en sueño y en olvido
sepultado.
(de Ayes del destierro, 2021. Verso citado de Cantar de los Cantares, trad. Fray Luis de León)
Poesía
No me enseñaste a mover las manos
Luis Fernando SarmientoNo me enseñaste a mover las manos
no me cubriste de bombas de nitrógeno
ni de gestos fríos de falsos mártires
quisiste supongo mostrarme
tu método tus caminos
aprobaste que bajara de los árboles rígidos
aunque con sombra
nunca dijiste que no confiara en la
mentira
lúcida del color:
un no te fíes de los flashes no te fíes del rojo
de los frutos habría bastado
¿por qué
me provocaste con
el pasto con
los reflejos sucesivos
sobre el
agua?
(¿hubo otros engaños antes?)
al tratar de regresar
descubrí la diferencia entre
los miembros de arriba y los de abajo
(¿tu cielo era el follaje?)
con la nueva manera
de ver el mundo
desde el suelo pero en apariencia más alta
me deslumbré
desoí la voz de fuente
con que te dirigías a mí hasta entonces
empecé a jerarquizar (error) los sentidos que me diste
Poesía
he comprado una parte de sofá
Javier Calderón Lunahe comprado una parte de sofá
un trocito
apenas caben tu cuerpo sentado
y mi cuerpo de agua
ocupando el espacio restante
he pagado el importe de la pieza completa
dicen
que ya irán enviándome el resto
para que puedas tumbarte ay y yo me expanda
los comprendo los perdono les perdonaría
que no enviaran lo demás
no quiero asfixiar a las grandes empresas
pero quiero tu confort en tu nueva casa
te mando un no-sofá este fragmento
inacabado borrador
siéntate espérame ya veré
por qué mar
llego
Poesía
Todo recuerdo
Israel ÁlvarezTodo recuerdo
se presenta borroso
a los pies del altar
que erigimos
—¿para quién?— para la luz precisa
que una vez sostuvo, quizás,
la marchita piel que nos mantiene
verticalmente
hasta la siguiente sombra.
Así la casa, el suelo, el útero.
Poesía
Vuelta a la tierra
Ana Rocío DávilaLas paredes blancas y sin personalidad rodean la cama casi vacía.
El cuerpo se le ha reducido a la mitad
y su niña es ahora madre,
madre de madres sin hijos.
La comunicación es vaga,
se le ahoga en la garganta, le araña la lengua
y el lugar que un día ocuparon los dientes.
Su cuerpo, ahora desconocido,
se encuentra desinflado,
agotado por el peso de la enfermedad.
Ella, vestida de verde, junto a la cama,
le cuida el cuerpo de vidrio roto
bajo la luz de hospital.
Su niña nunca lo comprendió,
nunca la dejaron saber de él;
un hombre reducido, inmóvil,
cadáver con aliento pesado y sometido a las sábanas.
Papá no estuvo mucho con ella,
no soportó la muerte de su esposa,
ni la vuelta a la tierra,
ni las fotos de viaje con los hierros ya fundidos en los campos de París,
ni la continua tristeza clavada en el semblante de la pequeña.
El terreno vacío del padre
nunca se llenó del afecto que ella pedía.
Los caracoles y las plantas silvestres
fueron sustituidos por el cemento que sostenía los ladrillos.
La casa se llenó de personas,
personas con otras niñas que robaban el afecto de las paredes
y le secaban el rostro surcado de lágrimas.
Las paredes se duplicaron,
las personas tomaron parte de la casa
y él y su niña quedaron apretados contra el techo.
La niña fue vasija de niñas
y ellas también quedaron apretadas.
La casa no soportó el peso de todos los cuerpos
y las paredes cedieron.
La memoria, retenida en los ladrillos,
borró su identidad y escapó por las grietas.
Las personas y sus niñas abandonaron la casa,
y el padre y la niña, ahora solos,
también dejaron atrás el vacío que no habitaba nadie.
Ahora, de vuelta en la habitación,
el susurro que escapa de sus labios ha perdido toda expresión.
Las manos no aprietan las de su niña
enfundadas en látex.
Él nunca quiso aceptar la caída,
y ahora comprende la ponzoña que supura
la concavidad de sus huesos,
el delgado cordón umbilical que lo une a ella.
La distancia los aísla,
las extremidades pesan
y ceden bajo las sábanas,
acercándolo cada día más
a su parálisis.
Poesía
Es feo ver
Ángela del Castillo PetidierEs feo ver
cómo el tiempo te amarillea y retuerce la piel
igual que se secan las cáscaras de las mandarinas
o esas hojas sosas que adornan
los centros de mesa de algunas casas.
Es triste ver
cómo se deshilachan los lazos
de esos que nos poníamos en las coletas para ir al colegio
por haberse caído al suelo.
Ya no escucho el ring del teléfono por las tardes,
ni las risas en el pasillo
o en las literas de los campamentos.
Vuestros secretos son míos y viceversa,
pero no los conozco porque hayan salido de ninguna boca.
El tiempo hace eso también.
No sé qué queda ahora.
Están saliendo los trenes.
Me gustaría saber dónde nos bajamos.
Poesía
Supersticiones
Alba Moonen mi Familia
tenemos la costumbre de colocar tres botes tras la puerta
con ello se bendice el hogar y el odio se despega de los muros
en la madera del umbral colgamos cruces de romero
para dejar fuera los malos augurios
nunca nos atrevemos a romper los espejos
aunque nos aterre la imagen que reflejan
jamás dejamos abiertos los armarios ni los bolsos en el suelo
nos lavamos con sal cuando estamos tristes
frotamos todo el cuerpo
raspamos lo que otros nos desean
murmuramos oraciones
mojados y desnudos
en mi Familia nadie cuestiona estos hábitos
sabemos el honor de recibirlos a una edad temprana
como el único modo de cumplir con el linaje y el recuerdo
nuestro legado no tiene riquezas, campos o apellidos:
solo un puñado de ritos
y algunas marcas como herencia
Poesía
te aprieto con voz ahogada
Javier Calderónte aprieto con voz ahogada
me deslumbro bajo todas las luces
cada minuto es una piedra muy pequeña
una piedra tras otra muchas piedras en fila
del corazón a las manos
y bueno muchas cosas pasan a ser verdad
cuando me agarro a ti y la luz traspasa
las hormigas de piedra me retienen
una esquina en mi brazo se desgarra
una esquina muy muy pequeña y oscura
y vienes tú y apagas todas las luces
e iluminas los cuartos por la noche
Poesía
Aprendo una nueva lengua
Markel Hernández PérezAprendo una nueva lengua.
Sin raíz romance
cada paso es ciego.
Mi boca balbucea fonos oscuros
igual a cuando era niño.
Verbo y sujeto se desplazan como placas tectónicas,
el acento ejerce una gravedad anómala.
Alguien pronuncia mi nombre
y no significa
nada para mí.
Poesía
Una polilla anda
Enriqueta Ulzurrun de Asanza y VegaUna polilla anda
Una polilla anda
por el primer cajón
de la cómoda.
Busca un lugar
donde
acurrucarse
deja un rastro brillante
sobre la ropa interior
los calcetines
el diario.
Le gusta el olor
caliente
bajo
las medias rellenas de naftalina.
Se posa y
me
inclino
a observar y
se mete en mi boca
cree haber encontrado
su nido
la trago
se golpea contra del estómago
se revuelve en mis jugos
escoge los trozos
fragmentos
de la memoria hecha de
trapos viejos para
saciarse
y en mitad de la noche
despierto
con el cuerpo
de
sor
de
na
do
y un agujero en el
esternón.
Poesía
Llegaron a tiempo
Lorena CarmonaQuiero lanzar una piedra
contra las ventanas
de las casas blancas.
Que revienten.
Que los niños blancos
de dentro pregunten
qué es una grieta
pregunten qué es
un trozo de cristal irreversible
qué es una navaja a 2 cm
de cortarte.
Quiero que se enciendan las luces
de las casas blancas vecinas. Que
digan ya están aquí
los del otro barrio
ya están aquí los niños
con los dientes rotos.
Poesía
Andalucía vaciada
Antonio Acosta SánchezAtravieso corriendo los márgenes de un río que nunca lleva agua
mientras pienso aquí hemos vivido gran parte de nuestra adolescencia.
Lejos del idilio bucólico de los paisajes rurales, esta tierra es árida y seca
solamente regada por las acequias pagadas por los dueños de los cortijos.
En cualquier caso, y a pesar de todo, aquí fue donde aprendimos a ser adultos.
Detrás de los árboles, detrás de las ramas secas, donde nadie nos veía.
Acostumbrados desde pequeños a desnudarnos en la discreción y a la mentira.
Como delincuentes, mentíamos a nuestros padres si se nos hacía demasiado tarde:
nunca quedamos para recoger piedras como les decíamos
ni siquiera para tumbarnos sobre la hierba como dos amantes.
Levanto tierra mientras corro, como quien huye
tras el reencuentro con un recuerdo inesperado.
Poesía
Hora nona
Jose Olmo LópezMas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Mateo 27:50
Hay un suspiro
que se extingue en la lengua
cuyo temblor
inunda el contorno del paladar.
Los sonidos
uno
a uno
quieren desprenderse
de la carne consumida
en una cruz de lirios.
Pero es en vano,
no hay golondrinas
que liberen la glotis
de sus agujas
y la sangre se acumula
en el costado
esperando una lanza
que drene la infección
callada del silencio.
Poesía
Poética
Pedro Carmona SierraPero a veces se abren las veredas
como se abren los brazos de las madres
y sucede el milagro del hallazgo:
Estas flores y frutos que te entrego
cortados con mis manos heridas
para adornar tu mesa.
Poesía
Dos figuras
Héctor Acevesque no vacile el látigo al ahogar al hermano
un paisaje fractal ha de hacerse en sus ojos
como láminas abandonarlos al peso muerto
reclamar su cuerpo suyo como propio
quizá en el sacrificio se halle lengua común
cuando la violencia alcanza
el deseo no retrocede
Poesía
primeras impresiones?
Blanca Berjanoprimeras impresiones?
la misma madeja el mismo ojo de artrópodo
que se preocupa por mi salud mental
me causa la enfermedad
que cómo?
exigencias de trabajo
resultados resultados y entusiasmo entusiasmo!
sonríe sonríe para la foto a tu jefe a tu jefa
todo es estupendo
diles
incluso
sabéis que no llegaré ad finem
ad nauseam de este mes
pero no pasa nada señores
porque es que me encanta es mi sueño
it's my dream estar aquí vale?
(¿es mi sueño un lugar común?)
en un sistema burocrático (casi) perfecto:
dónde están los huecos
las fisuritas de libertad?
Poesía
Soy anatomopatológico
Rodrigo García MarinaQuieren las morgues derretir el aire para que todos los perfumes sean líquidos
y yo soy porcentualmente líquido
estoy muerto, y estamos vivos.
Toda presencia es inalcanzable.
Giro alrededor de una columna que en su orificio sostiene una apófisis atlantoide. Una puerta y también un isótopo del tecnecio, o una guirnalda verde y sostenida. Jebel Ouanoukrim se erige con la nieve en mi cabello de queratina y cobre su contorno. O mejor: soy de estaño.
Dentro de mí mismo existe un antro donde los peces beben, donde los peces quieren, donde las heces hieren, donde las emes temen. Él es un animal que no tiene miedo. Un manatí rosado. Mentí y mentiría de nuevo porque dentro de nosotros mismos existe un ácido y una bomba de potasio. Vivo junto con el eritrocito más anciano de la historia. No sé lo que puede un cuerpo. No sé nada sobre su geografía. No sé sobre dialéctica y, sin embargo, mi mucina es una antítesis de un dolor urente o un urotelio. Hiero. Hielo. Algo ajeno a las nociones de Hegel. Fiero amasijo de masilla y son mis cilios con los que escucho tu insistente voz, tu fructuosa voz, tu fructosa hoz que hoy dice: he subido esta montaña para presenciar la totalidad de tu pelaje.
Y yo soy porcentualmente temeroso.
Y también bastante peludo
como una gacela, o una anguila
la electricidad estática contrae las fibras de los vastos
los mediales, los laterales y todos los cortes anatómicos: los sagitarios. Abisales los haces de los rapes. Te arropo. Existe en mí un miedo y existe en nosotros un lenguaje interno. Y existe también un juego y habita en él un fuego externo. Una fantasía. Que si soy pitagórico es porque los números, porque los alfabetos, porque los teoremas tienen vida y son eternos. Porque los poemas son anatomopatológicos. O una vacuola de galactomanano. Porcentualmente eterno. Si existe una vida geológica entonces existen las vidas no pronunciadas. Se han posado todos los pájaros estrellados. En el epitelio celeste dibujan los ancestros sus mitologemas. Todas las células que conozco desean algo. Y nosotros que hemos crecido más allá de los límites y entendemos los nombres de los carcinomas y nos filtramos a través de las viscosidades de la linfa, no conocemos la apoptosis. Ptosis palpebral. Además de líquido está hecho de papiro. Siempre que caigo a tus pies soy de hierba. Noesis sobre el interior de tus intenciones. Tan solo afuera el epitelio es escamoso estratificado. Lo intento. Lo intentamos. Quedo mudo. No es isquemia sobre el exterior de tus gacelas porque han desaparecido del mundo todas las praderas. Eres un pelaje. Y yo lo intento. Sigues y sigues creciendo, y no piensas detenerte. Eres tan arrogante. Tan licuefactivo.
Y yo soy licuefactivo y estoy inmerso en una morgue, y estoy preso en una corte. En ocasiones si me enfado, grito. Y estoy vivo y estoy quieto. Y mi ascitis es del olor de las cosas verdes. Soy una doncella y soy enano, pero sobre todo soy de hierba y no tengo ninguna herencia autosómica recesiva,
sí la pestilencia
y la posibilidad de contraer una mediastinitis
soy mediano.
Giro y giramos sobre la punta de nuestros dedos, de puntillas intento esclarecer que soy el monte de una cordillera. Vivo en una falla donde el caldo de cultivo primario se replica. Yo, en cambio, suplico. Como un mulo vivo estéril, mi semen está hecho de polillas. Y existe en ti un miedo. Y existe en ti un anclaje. Estamos tectónicos porque han fracturado los radios las tibia y todas las circunferencias. Mi rodilla se sostiene sobre un accidente geométrico. Mi discurso se sostiene sobre un accidente geológico. También puedo contraer la eternidad. Tengo la misma edad que esa roca. Soy un número arábigo. Siempre tiendo a infinito. Todas mis partes reales son igual a cero: igual de complejo que de imaginario.
Y además de ser anatomopatológico: soy izquierdo.
Todas mis estructuras y mis hazañas, todas mis bromas son innatas. Es porque nací con discrasias sanguíneas. Algo así como: temperamental, flemático, feo. Mi tejido nunca fue monógamo. Necesito que fotografíes el corazón. Tiene razón el calcio y estoy constrictivo. Una serpiente sorda o un sordo dolor de hayas. Coordinamos lo insuficiente. Quieren las morgues nuestro lenguaje. Quiero ser tu doncella, que escupas dentro de mi boca. Y si viviera de puntillas. Y si fuera absolutamente izquierdo. Y si un eritrocito enucleado contuviese aún la información genética: un mapa. Y si ese mapa nos hiciera rotar sobre nosotros mismos: tú, un nuevo planeta. Y yo giraría: giraría sobre mí mismo: encendido una estrella: para guiarte hacia mí.
Pero la gravedad no permite que tus barcas vuelen y que el oxígeno se pierda más allá de la atmósfera. Lo vertical supone un esfuerzo. Durmiente. El amor supone un esfuerzo. Duraznos. El amor es algo parecido al oxígeno. Me refiero: debería ser respirable. Azerí.
Porque existen gases anestésicos y existen las ballenas, deducimos que el océano es porcentualmente mítico. Presumiblemente sísmico.
Un corte sagitario y un borde extraordinario.
Una asíntota hacia la que siempre dirige un arquero la semiosis. Acabas de involucrar a los signos del zodiaco porque existen gases sinestésicos.
Cinestesia: algo de todo esto parece vibrante. Y las comparaciones y las manzanas verdes, olorosas. Porque alguien ha teñido nuestras muestras encontrando bacterias intracelulares. Son huecas las muecas. Y yo soy porcentualmente un océano. Vivo en mí mismo. Y soy comida y somos de agua. Ácimo: sin herradura.
Si lo piensas con atención, reparáras en que solo existe un océano
un único océano conectado
y tan solo tienes un órgano vital
un pronombre por ejemplo posesivo
otro hombre por ejemplo desiderativo
todavía te espero desnudo en la cama y mi semen infértil y nuestras estructuras óseas y todas mis lecturas y mi cráneo en sal y pimienta: tienen miedo de que la luz permita observar algo. Si pareciéramos dispersos: humorales.
El contoneo.
Mi laringe es un toro y conoce el maullido.
El cancaneo.
Estoy masturbándome en mi amnios.
El cacareo.
Amanezco, o eso creo ahora que entiendo la temperatura.
Un corzo y un reo.
Tengo anemia en mi soldadura de bronce.
Cabalgo protegido por un conjuro
estoy desquiciado
estoy exquisito.
¿Por qué?
¿Por qué la belleza no es proporcional al deseo?
Los ventrículos y las aurículas son feas
y cartilaginosas. La asimetría asusta
y para colmo somos sobrenaturales.
El simple hecho de que un hermano asesinara a otro y de que las células se alimentaran de mitocondrias y que las mitocondrias contuvieran una enciclopedia absolutamente antigua es magia. Y tu laringe una hormiga roja. Todo lo rodeo. Tengo algo de grasa. Tengo el deseo de hacer desaparecer las adiposidades. Tengo a Teseo. Las obviedades. Los giros tortuosos, las roturas de menisco, las banalidades, las gasas. El deseo de desaparecer. Las brasas del esclarecer. Pesando lo mismo que un pájaro. Estoy espeso, aunque algo en mí fuera espuma. Hay algo en mí que parece predecible cada vez que escribo. O que arbitro. O cuando canto con las manos. O en cada ocasión que ocupo la geografía de otra carne.
Estoy dispuesto a odiar.
Estoy proponiendo una teología inconcreta. Estoy puesto por azar. Intocado el intestino grueso. Estoy dispuesto a suplicar otra bofetada. Suplico. Su pico de pizarra. Y el eclipse.
Soy anatomopatológico, o también una estrella in-constelada. Los brazos: inermes. Hermética y marismas ¿dónde? donde digas «diente». No formo parte de ninguna historia hermosa. Nadie lo articula. Cloqueo. Gorgojos. Grageas. Orfeo: viviría en un sueño. Sin embargo, vivo en un idioma.
En los idiomas elementales son necesarias las palabras,
pero es cierto que cuando tuerzo
cuando alguien consiente la traslación de un rito
porque adora el verano y yo contengo para sí la energía
y porque gracias al calor de mi cristalino
brotan entre los pelos de los lindos las hiedras.
Pero es cierto que cuando venzo o cuando lloro
y todas mis terminaciones nerviosas se activan gracias a un beso
de puntillas: articulo: cloqueo el astrágalo con el calcáneo
y cuando pienso en detener el ritmo y calcifico sus caderas
o cuando gemimos o cuando como cualquier sustancia vegetal
o como cuando muerdo un objeto de poliéster y mi páncreas actúa
y artimaña o cuando el cloro atraviesa la membrana
y rompe el himen del cáliz de nuestros propios riñones
cuando se idiomatiza el eje: renina-angiotensina-aldosterona
o cuando bebo de tu orina o cuando mis nalgas se amoratan
es cierto que son necesarias algunas de las palabras.
No puedes verlo porque soy de cristal.
Tengo un tamiz coloreado.
Mezclo lo apodíctico con mis dudas. Encerré una certeza hasta que murió de pena. Ya no canta el periquito. Y el cristal corta las crisálidas. Ya no plantan la nena y la oruga y la seda. De cisplatino y queroseno está hecho este vestido. Mi movimiento es seudópodo y cuando escucho al perfume sé
que estoy muerto, y estoy vivo.
Y que yo soy porcentualmente el cielo mírame yo
soy porcentualmente gaseoso
mírame estoy aquí solo para decirte
que estoy hecho de niebla.
Poesía
tintineo sobre el tiempo futuro
Juanpe Sánchez López{centrado}
sin amor
tronaron tus cielos
tropezaron tropecientos corazones
contra trescientos mil cometas
subieron los titánicos termómetros
por los tristes tribúnicos tejados
y tambalearon nuestros teléfonos
por las tísicas ondas de los plásticos
tergiversaron nuestras temáticas
insistieron en los trágicos testículos
y la tierra quedó en lo teórico topográfico
títulos totémicos tiránicos
y el trabajo
Poesía
Haré de ti un rezo
Julen García CerdáHaré de ti un rezo
pienso en la fragilidad del principio:
tender las sábanas blancas en la azotea cuando nuestro recuerdo se quiebra
como se quiebra una mano al decir «adiós»
ahora creo en la última caricia,
en el descanso al darme cuenta
de que las palabras no eran más que una mesa bien puesta.
Poesía
Otra vez tú en el espejo
Ricardo MaurandyOtra vez tú en el espejo
y tus brazos cortados
y tus llantos de azufre
y tu sexo vacío
que sangra en mi sombra
—úlcera celeste—
tiñendo de nuevo
significados prohibidos,
donde el no ser queda preso
y el ser no queda menos.
Poesía
Head, Francis Bacon
Jesús Miguel Pacheco Pérez*
Si me amputo un dedo soy un
hombre
si pierdo la mano, el pie
si me afeito las cejas y la barba
soy un hombre
todavía
si pierdo un ojo y varios dientes
si me mutilan el cuerpo, el cuerpo
si me queman la piel y los labios
si me arrancan las uñas
soy un hombre
desnudo
que muestra una doble tendencia
hacia la
aniquilación:
a) existe el cuerpo y existe el hombre
b) el hombre va más allá del cuerpo
y existe una pulsión a enmudecer
**
Si muero y nadie me visita
si pierdo mi nombre
y tan solo queda una mancha
sobre el deseo
y tan solo queda un círculo
que se propaga por la muerte
soy un hombre
abierto como un animal moribundo
que ruega a la memoria
una sombra
sobre la herida
original
Poesía
Sobre la lluvia en Luna Park y el frío de la morgue y los recuerdos
Francisco VicenteUn violín dormirá? Unas camelias?
Y aquel pijama rosa en pie bajo la lluvia.
Pere Gimferrer
vi ese milagro de pulgares oponibles
l'amour de fou o el volumen del muslo
aspirando en plasmaféresis mi aire
(musu-truk una dalia transparente o lo que
pidas)
de cuanto ella es me quedo con el tránsito
la belleza cinética de los artificios:
huye de mí a través de mis ganglios
versátil en su cromatismo como una pantalla
(sigue el trazo mínimo el silbido
un pigmento de nácar
la urgencia frágil de un aneurisma)
espero quedarme atrapado en tu afasia
perfundir mi abdomen con el frío del quirófano
espero el silencio como un coagulo
la libertad contenida en el depósito de agua
espero escuchar
tu nombre de libélula como lluvia ácida en los acantilados
(espero conservarme dentro de este grumo)
Poesía
I
Carlos Fernández Buedoabstract:
pam pium pium qué miedo da que ya no tengáis miedo
pam pam PAM PAM PAM
si eres valiente como un komsomol (Futuro Terror, 2020)
vamos VAMOS rápido MÁS RAPIDO
si eres valiente como un komsomol
somos la rama podada
en el árbol de los sueños (Balaguer, 1962)
pedimos POR QUÉ NO PEDIR
lo imposible y queremos POR QUÉ NO QUERER
lo de más allá lo más lejano lo que debemos arrancar
con la rebeldía (y la palabra altisonante nos parece mal)
la poesía es una manera de subvertir los esquemas capitalistas
para acabar con todo (Paz, 1948)
¿es la poesía guay? pium pium
y ahora, más o menos a mitad de texto, es el momento de cuidadosamente comenzar a escribir una frase de enrevesada sintaxis, la cual, si bien no nos va a servir para nada, va a introducir, con cierta delicadeza, tanto como para el lector como para aquel que estudie este poema (engarzado en su forma actual como trabajo), que
¡la poesía es revolucionaria?
всё, что знаю, всё, что умею
твое, товарищ!
(Reshetnikov, 1964)
que para los que no sean doctos en la materia significa
«todo lo que conozco, todo lo que sé, ¡es tuyo, camarada!» (traducción propia)
y es que buscamos POR QUÉ NO BUSCAR
un comedor comunal (kollontaí), una comuna espacial
una receta (verás, pones en un lebrillo dos cebollas, tomate, cuatro sardinas, aceitunas y una miaja sal y aceite y está güenismo) olivas
aceitunas
un campo amarillo, quebrar la familia, ir a misa, besar, besar y besar
querer, querer y querer (Hernández, 1941)
(pero no queremos corona!)
de aquella rama podada
han surgido las mórbidas formas de una poma (Jodrá, 2000)
que pretendemos POR QUÉ NO PRETENDER pium PAM PIUM
morder e hincar con tanta fiereza
que la dulce agua se vuelva sangre
conclusión
mecomeellímitedepalabras
tantoquedecirynomecabeenestepoema
REFERENCIAS
Balaguer, V. (1962). Llámame [EP]. Vergara.
Futuro Terror (2020). Komsomol [Canción]. Sangre. Humo Internacional.
Hernández, M. (1941). Cancionero y romancero de ausencias. Cátedra.
Jodrá, C. (2000). Las moras agraces. Ediciones Hiperión.
Paz, O. (1948). Calamidades y milagros. s. E. Recuperado de https://www.poesi.as/op02037.htm.
Reshetnikov, B. (1964). Все, что знаю, все, что умею, твое, товарищ! [Cartel]. Recuperado de http://www.poster-ussr.com/catalog/51.
Poesía
Dice el expresionismo alemán
Alejandro Fernández BruñaDice el expresionismo alemán
que el mundo empieza y acaba en el ojo,
que no hay nada más allá de uno mismo,
que la conciencia es un bálsamo
para la culpa.
Soy la medida de todas las cosas:
yo mismo de mí mismo soy barquero
y a cada instante mi barquero es otro.
Poesía
El juego de no mirarse
Leandro AlbaEs mejor no mirar la fotografía recién tomada de uno mismo,
y con el tiempo he aprendido que es preferible enterrarla,
/olvidarla/
vivir las cosas como si nuestro rostro
y nuestro cuerpo
no importaran demasiado,
e ir coleccionando pestañas sueltas,
cejas arrancadas, cabellos caídos,
para, ahora sí, desenterrar lo que hemos vivido
y sorprendernos de todo lo que somos
y de lo que nos queda.
Poesía
Las estaciones cálidas
Coral LingI
La tierra asciende
asida a la fragilidad
del crisantemo;
carece de su savia
el ocre de las hojas.
II
Acariciarte es nombrar el significado del tacto,
delimitar el contorno de la tibieza entre los cuerpos;
como la tierra, que preserva la temperatura de los días
y sostiene la belleza de la tundra y del rocío.
Poesía
Soñar con una casa en el árbol
Laura Sanz CoradaSoñar con una casa en el árbol
como un beso en la frente
la madera y el suelo fértil
del labio
nos acercan al hueco
que llamamos infancia
/ y sin embargo es pantano
ambos espejo imitación patosa
del mismo rito.
Ante la comida servida
intuimos la lumbre y ponemos las manos
en forma de oración
esperamos, quién sabe
a que caiga la casa
a que la prendan fuego
a que lo invernal signifique
otra cosa roca tal vez deseo
huida.
En mí la madurez
de una estación que se repite
idolatría hacia las carnes
derretidas en la orilla.
(de Matar la geografía de los cuerpos, 2022)
Poesía
Aquella mañana de primavera decidí
Inés Alhambra Aragüés ZarralangaAquella mañana de primavera decidí
agujerearme las orejas.
Tenía cinco años recuerdo
ese día nítidamente como los días de la varicela
pero sin círculos rojos en la barriga
Aquella mañana de primavera
había examen de flauta y Sandra fue a clase
con el rostro iluminado
le
colgaban
cestas de picnic de los lóbulos
y yo me acerqué sigilosamente
para ver si su cabello también emanaba
olor a fruta
En el colegio no te enseñan a amar
y menos a alguien que posee
tu mismo lenguaje / que se desliza igual que tú
sobre las baldosas
y creces
con una sensación de tornillos
un mareo típico
de pagarla a la gallinita ciega
y estar completamente aturdida
gusanos metamorfoseándose en mariposas
que juegan al escondite
esperando que entiendas / que comprendas
por ti sola
Me hice pendientes porque Sandra los llevaba
aquella mañana de primavera
y eso la hacía la chica más guapa del mundo
(y quién no quiere que se introduzcan en el vientre de un caballo
por su belleza)
años después pensé que quizás/
seguramente /
muy probablemente
yo
no quería pendientes
no quería ser guapa
yo solo quería
besarle las orejas.
Poesía
Ensayo para un paisaje urbano
Adrián ViéitezThen he thought, 'This is Marseille.' A port city.
Port cities are cities, in which is told. That's what they're there for.
Christian Petzold, Transit
¿Conoces, entonces, las canciones nocturnas de las infraestructuras? Para este paisaje demando unas manos más grandes. Desde el enrejado observo con atención los trabajos de la mañana: el agua madruga más. Tú vivirás aquí, tendré que encontrarte en estas calles. En la periferia los niños hablan inglés con fluidez. ¿No es ese el sonido claro de los barcos? La ciudad esconde una madeja de suposiciones, en el remolino que mece este folclore en movimiento busco tu rostro: aún desconozco su fisonomía. Tienen que ser más grandes los mapas para cubrir nuestra presencia, sí: la distancia de la abstracción descuida las manos. Otras inteligencias vendrán en el interior de las redes que atrapan el pescado al amanecer. Será sencillo habitar las células de la institución, pero en esta ciudad-puerto las calles difuminan la lengua, ¿tú también estás triste ahora, paseando por aquí?
Nada se mueve por la noche. Con la luna apagada, este océano que fue un charco de petróleo atiende a los marineros. Este urbanismo carece de imaginación: es la proyección pétrea de una historia específica, el reino ambiguo en el que solo la adolescencia supo abstraerse de los cauces de las rías que acuchillan la tierra. Se hicieron las casas con las manos. Más tarde llegaron estas luces artificiales, pero la sal está en los muros. En esta ciudad-puerto, rostro escondido, ¿no es un proyecto político enamorarme de ti? Revestidos por la nobleza de los parques sabremos adivinar la lengua de los peces que yacen, los arrancados del grupo, los peces-puerto, peces-alimento, peces-ciudad. Si no supieses nadar, te enseñaría. En la noche, ante ti, el futuro: este aprendizaje no cesa. Sobre un banco de peces nos besamos, monstruos marinos, feligreses de los valles adoquinados; el agua un desafío, espantosa amiga feroz.
Poesía
Tejeré un tapiz el día de tu boda
Laura RamosI.
el lino debe nacer derecho/ derecho desde que nace/
porque una vez que se tuerce/ ya no sirve
el día que te conocí dispuse un telar en el centro de mi cuarto
con cuidado peiné los hilos, ásperos como salidos de la tierra
Penélope y yo guardamos raíces comunes
erguidos como varillas de acero
nos reconocemos en el telar
II.
para evitar que los llevara la marea/ se colocaban
piedras sobre los ramos/ se lavaban con agua dulce/ se
secaban en los días de calor
predispuse la imagen sobre sus tiras
[con ojos de haber estado ciega] pensé el tapiz
el día que te conocí, pensé el poema
sujetos a una roca desde entonces
sugiero: me da miedo que te vayas
III.
gramábamos lino/ en casa de otros/ con una exactitud
bastante grande/ bastante fuerte/ para ser un material
tan frágil como el lino
es muy difícil pensar enamorada, se revela
sobre la superficie un ciervo herido [juraría haberlo visto dormir antes]
¿recuerdas el día de tu boda?
era también el día de mi boda [¿cómo?]
se prensó el poema, como una uva
IV.
es bastante complicado/ a veces hay que romper el
arbitre/ hasta el lugar en el que esté el error/ y darle la
primera pasada
trencé el lino hasta crear tu imagen [deseado duende]
fui yo el reflejo de toda nuestra historia
un nudo en mitad de las labores
¿quieres ver nuestro pasado en Çatalhöyük?
ahora, arráncame del tapiz