Poesía
que —aquí venía el hierro abriendo la carne— todo aquello era cierto:
augusto se levantó como recogiendo su ternura
—se retractaba, tiraba de ella al interior, la llevaba a la boca
cogía los brazos empujaba
la bajaba al estómago—
lucrecia quedaba difusa
caminaba hacia atrás augusto
hacía gestos como dislocados, de una locura estricta
—las extremidades le iban primero rápidas volvían luego serenas
caminaba desnivelándose, con el garbo que se debatía—
por qué hacía aquello no sabía nadie:
los espasmos de quien tiraba mal de una cuerda
la joroba frágil como insectos temblorosos
las lágrimas
movía la boca sin llegar al sonido
luego —debería haber sido a la vez pero fue luego—
luego lo proyectaba en retroceso, hacia dentro
—el amor le bajaba al intestino
la cuerda terminó tan pronto, tan poca—
siguió por las calzadas cerrado en sí
levantaba afectado el brazo, se
llevó la mano al vientre y eso lo hacía regresivo
—regresivo: regresivo en la regresividad: progresivo—
se despidió la puta y entró
se gimieron al otro, se vistieron al otro, saludaron y siguió a casa
(a quién estará dándose)
lucrecia llorando
(qué estará haciendo lucrecia)
la puerta acudió a su mano velozmente y entró de espaldas
acababa de llegar y qué era eso rojo en el suelo
—y lo que seguía
y la silla tirada a lo ancho del suelo
el jarrón roto—
se había sentado
las manos le fueron violentas a la cabeza
por qué del suelo le estaba subiendo un cuchillo
Irquís
Irquís fue finalista en el XVI Certamen CREA Sevilla Joven, en la modalidad de poesía. Recitó en la Feria del Libro de Sevilla de 2019.